El problema de Israel

El problema de Israel

¿Por qué esa preocupación por el problema palestino?, me preguntó un amigo, y le di las gracias por el argumento pues me obligó a refinar el leitmotiv del estudio y discusión, de la esencia y percepción del problema en cuestión. El problema fundamental no radica, como muchas veces lo he expresado, en el conflicto palestino per se, porque éste es derivativo de la doctrina sionista. Significa, para el caso, la exposición y denuncia del uso ya histórico de la violencia desproporcionada para la consecución de un objetivo político concreto: el establecimiento del estado de Israel sobre la totalidad del territorio palestino, y tal como se podrá ver, a cualquier precio.

Es innegable que el estado sionista israelí es y ha permanecido como un importantísimo fenómeno histórico mundial por algo más cien años, y su vasta capacidad de influencia y poder a nivel global requiere escrupulosa observación crítica de sus actos. Los niveles de injusticia, destrucción y muerte sobre el pueblo palestino no sólo son intolerables y repudiables si no que deben ser denunciados, contenidos y combatidos explícitamente. La conducta sionista de Israel tiene el potencial de corroer los fundamentos de cualquier democracia, aún la de Israel misma.

Respecto al uso de la violencia indiscriminada, un buen número de investigadores señalan a Israel como un estado militarista por elección doctrinal. Desde su etapa pre-estatal los líderes sionistas optaron por el discurso de la fuerza excesiva y desproporcionada para el manejo de las cuestiones de política nacional e internacional. Esta concepción ideológica y doctrinal le ha permitido a Israel justificar, bajo el falso argumento de la defensa nacional, el uso de la violencia en muchas de sus modalidades. Algunos hechos: Israel emplea asesinatos selectivos contra líderes palestinos o árabes en cualquier parte del mundo; Israel hizo uso del terrorismo (el primero en la región) para acelerar la salida de gran Bretaña de la región y provocar la migración de la población Palestina a países colindantes, como Transjordania, hoy Jordania.

Es más, algunos analistas consideran que la mayoría de las acciones ‘defensivas’ israelíes constituyen de facto actos terroristas y que los ataques a poblaciones palestinas o árabes deben ser tipificados como acciones de “limpieza étnica”. Finalmente, dentro de esta retórica belicista, no sorprende saber que Israel haya sido el iniciador, generador o principal provocador de todas las guerras en la que se ha visto involucrada.

Dos cuestiones de la conducta israelí deben ser de preocupación a la comunidad mundial. La primera es la tendencia de Israel a la “limpieza étnica” de la población Palestina y árabe, evidenciado en cada conflicto en que Israel o el sionismo han participado. La aprobación de la resolución sobre la partición de Palestina en noviembre de 1947, por ejemplo, desencadenó una gran violencia que el Departamento de Estado y el Pentágono Norteamericanos habían anticipado. Hubo 33 masacres de pueblos palestinos, la mitad de ellas antes de que un solo ejército árabe se uniera al conflicto, y para el final de la “Guerra de Independencia” de Israel, 750.000 palestinos hombres, mujeres y niños fueron expulsados ​​sin piedad.

Una de las masacres mejor documentadas ocurrió en una pequeña aldea Palestina, neutral, llamada Deir Yassin en abril de 1948 –antes de que algún ejército árabe se hubiese unido a la guerra. La Cruz Roja encontró 254 muertos, entre ellos 145 mujeres, 35 de ellas embarazadas. Muchas niñas en edad escolar fueron violadas y sacrificadas, incluso ancianas fueron molestadas. Este ataque fue perpetrado por dos milicias sionistas cuyo líder eran Menachem Begin e Yitzhak Shamir, quienes más tarde se convertirían en primeros ministros de Israel. Begin jefe de la milicia Irgun, envió una carta de felicitación a sus hombres por “…el espléndido acto de conquista…” terminando su alegoría con “…Dios, Dios tú nos has escogido para la conquista.[1]” Yitzhak Shamir quien sucediera a Begin en 1983, y fuera jefe de la milicia Stern Gang ordenó el asesinato del mediador de la ONU Folke Bernadotte, un conde sueco que había ayudado a miles de judíos en la época de los nazis; Shamir también ordenó la muerte de un alto oficial británico, Lord Moyne. En el colmo de la arrogancia e impunidad, en 1991en una entrevista televisiva en vivo, algunos de los asesinos explicaron con detalles como habían acuchillado al oficial británico[2]. El 22 de julio de 1947 el Irgun en una operación conjunta con otro grupo terrorista, Haganah bombardearon el hotel King David en Jerusalén en el que morirían 91 personas entre ellos 41 árabes, 28 británicos, y 17 judíos[3]. El hotel era sede del comando militar británico y de la División de Investigación Criminal británica[4].

Así mismo, durante la guerra del Líbano, irónicamente llamada “Operación Paz para Galilea” que empezara el 6 de junio de 1982 y que acabara (su primera etapa) con el desembarco de la tropas de paz norteamericanas y francesas dos semanas y media después –la guerra del Líbano realmente se extendería por dieciocho años más, hasta el 29 de mayo del 2000, en una segunda etapa de guerra de guerrillas que no favoreció a Israel y se vio forzada al retiro de sus tropas. Específicamente, Ariel Sharon el entonces ministro de defensa israelí, presionó a la milicia cristiana falangista que ingresará a los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila para que ‘supuestamente’ destruyera a los remanentes del PLO palestino. Durante tres días, del 16 al 18 de setiembre de 1982, los falangistas mataron entre ochocientos a tres mil quinientos hombres, mujeres y niños los que fueron abandonados en las calles, bajo la atenta mirada de las tropas judías que observaban desde los techos de los edificios de los campamentos[5].

Una más reciente acción de “limpieza étnica” puede verse en la barbarie de las tres primeras semanas que el pueblo palestino en Gaza ha sufrido a manos de Israel: a fines de julio del presente, más de 1,600 civiles han muerto, hay más de 371 niños asesinados, con un saldo de más de 10,000 civiles heridos, y con cerca de medio millón de personas sin hogares, cifras que desgraciadamente se incrementarán cuando este conflicto concluya.

El segundo, derivado de la doctrina militarista sionista, se refiere a la política nuclear de Israel para la disuasión (Israel Nuclear Deterrence) de un ataque árabe masivo. El supuesto fundamental que subyace en toda política de disuasión, requiere la presencia de una amenaza real a algún aspecto de la seguridad nacional de un estado. Tal amenaza debe consistir en uno o más enemigos observables, con la intención no solamente hostil, si no además con la capacidad real para llevar a cabo esta amenaza. Sin embargo, cuando Israel tomó la decisión de desarrollar su arsenal nuclear entre 1962 y 1963 (Evron 1974), la inversión real en la capacidad militar (tropa y armamento) por los estados árabes claves era marginal, por decir lo menos. No había tal urgencia o necesidad de desarrollar un arma tan destructiva. Esta amenaza nunca fue real. En lugar de realizar un análisis estratégico independiente basado en los principios clásicos de la evaluación de las amenazas, los analistas israelíes completamente cayeron en la retórica de los defensores de la política nuclear de defensa, especialmente por parte de David Ben-Gurión (conocido por su obsesión de un conflicto total con los árabes) y se permitió secretamente la expansión de la investigación y el desarrollo de las capacidades nucleares con carácter ofensivo en lugar de carácter disuasorio como originalmente se había aprobado secretamente en el seno del poder ejecutivo. La percepción (figurada) de un individuo fue tomada como una realidad objetiva y la política nuclear israelí se volvió aún más peligrosa.

Desde la creación de su proyecto atómico, las armas nucleares de Israel, sin el conocimiento del parlamento israelí o Knéset, han sido armadas en tres ocasiones. En primer lugar, en mayo de 1967 el proyecto nuclear entró en un proceso de fallo que terminaría el 4 de junio produciendo dos dispositivos nucleares armados bastante rudimentarios. Segundo, Israel armaría su armamento nuclear dos veces más durante la llamada guerra del Yom Kippur en 1973; la primera vez fue el 9 de octubre de 1973 cuando Israel falló en su contraataque a las fuerzas egipcias a lo largo del canal de Suez; y la segunda, cuando reportes no confirmados afirmaban que un barco soviético se acercaba a Egipto acarreando armamento nuclear. La tercera vez que las cabezas nucleares de los misiles israelíes fueron armadas, sucedió poco antes la Guerra del Golfo de 1991[6] y permanecieron así durante toda la duración del conflicto. Es de resaltar que ni el Knéset y menos el público estaban medianamente enterados de los peligros de una confrontación nuclear.

Además de la tendencia israelí de emplear la llamada “limpieza étnica” sobre la población palestina en particular, y la sola posibilidad de un ataque nuclear –con la aprobación exclusiva del poder ejecutivo israelí– son motivos suficientes para un cuestionamiento y llamado al orden del proyecto sionista de Israel en Palestina. Esta arrogancia política militarista es extremadamente peligrosa, no cabe duda, para la seguridad mundial.

Israel pareciera no querer tomar la distancia necesaria para racionalizar que sus diferencias políticas con el pueblo palestino, especialmente, no son solucionables por la vía militar. Si el silencio al Holocausto aún persigue las conciencias de Europa y de los EE.UU., esta vez la defensa irrestricta e impunidad a las políticas genocidas de Israel nos harán igualmente culpables, tornando al mundo aún más inseguro y convulsionado.

Lorenzo Orrego

Santa Clara,

agosto 2014

 

[1] Ball, “Passionate Attachament”, p.29

[2] Alison Weir, “Against Our Better Judgment”, p. 181

[3] Neff, “Pillars” p.40

[4] http://www.jewishvirtuallibrary.org/jsource/History/Kingdavhot.html

[5] Zeev Maoz, “Defending the Holy Land, p. 201

[6] Zeev Maoz ,“Defending the Holy Landp. 314

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One Response to El problema de Israel

  1. Jose Orrego says:

    Sigo pensando que aúnque es valido todo lo que dices acerca de Israel y las acciones contra los palestinos, pero no estas siendo completamente imparcial, Hablas de la masacre de 1948 de Dier Yassim pero no mencionaste para nada las masacres de Hebrón y Safed de 1929 y la de Tiberíades de 1938 19 y 10 años antes de Der Yassim, a manos de grupos árabes contra civiles judíos indefensos, asesinando y violando sin piedad a Mujeres, niños y ancianos.

    No se si sabrás esto: pero en Israel viven 1,8 millones de árabes con nacionalidad israelí con todos los derechos y deberes igual que si fueran judíos , que participan en la vida social y política del país, respetándosele su religión y costumbres y no son considerados ciudadanos de segunda clase , íncluso están en las FFAA, algo que no ocurre en el lado contrario, donde serían asesinados de seguro si la minoria fuese judía.

    Algo que no has mencionado es que el verdadero orígen del problema y que fue, el mal planeamiento y desastroso diseño de las fronteras que propuso Gran Bretaña a la ONU sin conocimiento alguno de la realidad que se vivía en aquellos tiempos y en el lugar para las futuras naciones repartiendo enclaves judíos y árabes como gotas salpicadas en un papel en dicho territorio,

    Lo que recibieron los Británicos para la administración fué lo que ellos llamaron Palestina y comprendía la transjordania (Jordania) y lo que es el estado de israel con los territorios administrados hoy por la autoridad autónoma palestina en Cisjordania y la franja de Gaza por Hamas.
    Aquí arranca también parte de este problema. La ONU le ordenó la creación de 2 estados uno judío y otro árabe, y en 1922 si no me equivoco, los Ingleses le ragalaron la transjordania a la dinastia Hachemita como premio por haberlos ayudado en la guerra contra los turcos otomanos y para crear también allí un país “tapón” entre Turquía y Arabia Saudita, llamándose Reino Hachemita de Transjordania Cambiado en los cincuenta a “Jordania”. Bueno allí estaría cumpliendose la resolución de la ONU para la creación de un estado Judío y otro árabe si nos ajustamos a lo que dicen los papeles. (ya se que vas a decir al respecto)

    La ONU nuevamente ordenó la creación de un estado Judío y otro árabe a lo que quedaba de la ribera oeste del río Jordán , los judíos lo aceptaron y los árabes lo rechazaron, los judíos proclaman su independencia 2 dias antes de la salida de los británicos e inmediatamente los paises árabes circundantes le declaran la guerra.. Nunca se fundó un estado árabe en esos territorios y mas bien fueron ocupados por Jordania y Gaza por Egipto.

    Finalmente te digo esto: casi todos los estados que están en dicha zona fueron creados casi simultáneamente (Líbano, Jordania, Irak, Siria) con criterios que desconozco, pero que si fueron realizados sin ningún críterio de étnias, credos etc y que ahora vemos los resultados del desastre creado décadas atrás,
    Ahora hago la pregunta: ¿por qué si se crearon esos países se le va a negar la existencia a un estado Judío? (un estado creado por inmigrates la mayoría es verdad, pero que por lazos religiosos se han sentido siempre atraidos por ese lugar).Tampoco niego la existencia de Palestina como estado es algo que alento y deseo con todo mi corazón. Ellos tiene derecho a la autodeterminación y gobierno, pero nada de esto va a ocurrir hasta que ellos mismos decidan acabar con Hamas, Hezbolá o cuánto grupo terrorista, que cobardemente pone a su propia gente inocente como carne de cañón.

    Un saludo.,

    José.

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